Consejos para el niño que come mal

Cuando el apetito disminuye, aumentar las necesidades energéticas en un 30% se convierte en algo muy difícil de alcanzar. Aquí tenéis algunos consejos para conseguirlo.

Para el bebé (menos de 1 año)

Es preferible mantener un número elevado de biberones (5-6) hasta bastante tarde (4 o 5 meses), y retardar lo más posible el paso a las 4 comidas. Para enriquecerles, se pueden utilizar harinas infantiles, primero sin gluten (hasta por lo menos los 6 meses), intentando variar los sabores, luego las dextrinas (azúcares con sabor menos intenso que el azúcar habitual), o sacarosa. La diversificación tiene que hacerse más tarde que para los demás niños (7º mes), ya que las verduras y las frutas son alimentos poco calóricos. Los aportes en vitaminas y en minerales son asegurados por las medicinas.

Después de los seis meses, si el niño tiene dificultades para comer, se preferirá los purés con féculas a los purés sólo con verduras, y se enriquecerán con materias grasas (mantequilla, aceite, margarina 100% vegetal, nata) y con leche en polvo. Muchas veces, los purés y comidas ya preparadas no gustan a los niños o llevan muchos conservantes y colorantes que no gustan tanto a los padres. Sin embargo, no siempre los pequeños electrodomésticos tienen un buen precio en el mercado y por ello, muchas veces optamos por la comida ya preparada de los supermercados. Para poner fin a esta situación, podéis visitar la web de https://www.mascupon.es/tiendas/codigo-promocional-conforama/, donde encontraréis los mejores descuentos presentes en el mercado.

Para los productos lácteos, se elegirán los productos enteros (no desnatados) al 40% de M.G. o más. Las sopas tradicionales de verduras se deben evitar, ya que son voluminosas y aportan pocas calorías, excepto si el niño lo desea, en cual caso se añadirán féculas, leche en polvo, materias grasas vegetales, cereales, queso rallado, pasta de sopa, etc… No obstante, el biberón de la noche, enriquecido con cereales, se puede mantener el tiempo que el niño desee.

Para el niño

Además de las 4 comidas tradicionales, hay que mantener la merienda de media mañana. Si el niño come poco, habrá que darle pequeñas cantidades, ya que un plato lleno le puede desanimar.

Eventualmente, se podrá fraccionar la comida, ofreciendo el postre una hora después. Y hablando de postres os recomiendo que visitéis la página https://www.mascupon.com.mx/tiendas/cupon-linio/ y https://www.mascupon.com.ar donde podréis encontrar muchos libros de recetas muy interesantes con los que sorprender a vuestros pequeños -y de paso, daros ese capricho que tanto merecéis.

Se elegirán alimentos densos en calorías, es decir, todo lo contrario de lo que se propone en las revistas de moda: féculas, cereales, charcutería, materias grasas diversas, productos a base de azúcar, etc.

Esta elección normalmente va en línea con los gustos de los niños y de los adolescentes. No obstante, hay que pensar en adaptar la dosis de los extractos pancreáticos al enriquecimiento en grasas. Si éstas son mal toleradas, se pueden alternar las materias grasas clásicas (mantequilla, aceite, margarina, nata) con aceites especiales ricos en triglicéridos de cadena media, igualmente calóricos, pero que no necesitan extractos pancreáticos para ser asimilados.

Las bebidas se pueden enriquecer con siropes y/o dextrinas. El niño puede igualmente beber zumos de fruta o leche entera. En caso de gases o de digestiones difíciles, se desaconseja beber bebidas con gas.

Si, a pesar de estos consejos, el niño sigue comiendo poco, no hay que dudar en proponerle unos complementos calóricos específicos, aunque hay que tomar las precauciones siguientes:
1. No deben sustituir a las comidas. Para eso, se deben dar en un momento alejado de las comidas : por ejemplo, pueden sustituir la bebida de la merienda de media mañana o media tarde, o darse como complemento por la noche antes de acostarse.
2. La variedad de texturas (líquidos, flanes, cremas, barras), de los sabores (dulce, salado), de los aromas y de las presentaciones permiten evitar cansancio .
3. Al servir los líquidos muy fríos, la sensación de asco se puede evitar.
4. Si el niño los rechaza, no hay que dudar en proponérselos varias veces al día.
5. Los extractos pancreáticos se deben tomar antes de los complementos calóricos.

Desde 1991, estos suplementos son, en parte, cubiertos por la Seguridad Social: cuanto más calorías contienen, más los cubre.

A pesar de los complementos, si la aportación calórica sigue siendo insuficiente, hay que empezar a pensar, a lo mejor, en otro tipo de asistencia nutricional, y dejar al niño comer lo que le gusta, cuando puede. Los alimentos triturados o en purés se pueden mantener más tiempo que de costumbre. Efectivamente, la hora de la comida tiene que seguir siendo un momento familiar de convivencia, y no convertirse en un momento difícil. Para hacerlo más ameno con mis hijos, antes de la hora de la comida, los lunes, vamos de compras: ya sea a las tiendas físicas u online. Siempre que mis hijos visitan la web de https://www.maiscupao.pt/lojas/promocoes-salsa/ eligen algo que les encanta y si al final de la semana se han portado bien, no tengo nada más que hacer que entrar en la página y elegir la mejor promoción disponible. Mucho dirán que no es una opción muy ortodoxa, pero a mí me funciona  a las mil maravillas.

Como último consejo, os recomiendo dejar al médico o la nutricionista hablar con el niño de este tema.

¿Qué es la fibrosis quística?

Es una enfermedad genética que, obviamente, se transmite mediante los genes de padres a hijos y se caracteriza por una disfunción de las glándulas exócrinas del organismo, dichas glándulas son las: sudoríparas, bronquiales, hepáticas, salivales, pancreáticas e intestinales. Un niño nace con ésta enfermedad si y solo si ambos padres son portadores sanos de fq o heterocigoto.

Según la estadísticas, si uno de los padres es portador sano y el otro no, hay un 50% de posibilidades de que sus hijos también sean heterocigotos. En cambio si ambos padres son portadores sanos, hay un 25% de tener un hijo homocigoto o FQ, un 25% de tener un hijo normal y el 50% restante sería portador sano de la enfermedad. Si ninguno de los dos padres es portador sano de la enfermedad, es imposible que sus hijos lo sean.

La idea principal de éste sitio es darles una rápida información a los padres que recién se enteran de que su pequeño tiene ésta enfermedad, no quisimos poner en detalle todos los trastornos que pueden llegar a sufrir, ya que cada ser humano es diferente al otro.

Hemos conocido casos de personas que vivieron hasta los 80 años y más, sin ningún tipo de medicación (ya que no la había), hasta casos muy complicados. A los padres que hace horas recibieron la noticia les aconsejo que no se desesperen leyendo los casos más trágicos, tengan en cuenta que la enfermedad ya fue detectada y que los profesionales responsables ya saber como tratarla.

El maldito gen

El gen es la unidad biológica de la herencia, es decir, lleva todas las características de nuestro organismo, como por ejemplo los ojos, estatura, grupo sanguíneo, etc. La falla en el gen se llama mutación, y se trata de la alteración de un gen. Se conocen hasta el día de la fecha más de 700 mutaciones conocidas del gen que origina la FQ.

Enfermedad de los besitos salados

La FQ, es también llamada la enfermedad de los besitos salados porque en la piel se daña la secreción del sudor, siendo éste rico en sales. Los niños parecen sudar mucho y al besarlos, el sabor del sudor es muy salado.

Recetas de postres para diabéticos

Las recetas de postres para diabéticos tienen su origen en la diabetes, una enfermedad bastante fastidiosa para quienes la sufren ya que impone un régimen alimenticio muy específico, cuidando especialmente el consumo de azúcar, hoy te traigo un especial de recetas de postres para diabéticos, eso sí, ¡sin azúcar!

Recetas de postres para diabéticos: Torrijas de Semana Santa

Empezamos por todo lo alto, con la receta por excelencia de Semana Santa. Cuántos años esperando a que llegasen estas fechas para ir a comer las torrijas que prepara mi abuela. Aquí tienes la receta, ya sabes, optimizada para diabéticos (las cantidades corresponden a 10 torrijas):

  • 10 rebanadas de pan
  • ¼ leche semidesnatada o sin lactosa
  • 2 huevos
  • 1 rama de canela
  • Canela en polvo
  • Aceite de oliva
  • Mantequilla
  • Sacarina o stevia
  • Edulcorante

Lo primero que debes saber, es que las rebanadas de pan no tienen que ser de un pan del día, si es de 1-2 días antes saldrá mucho mejor. Calienta la leche en un recipiente y añádele la ramita de canela y un poquito de stevia o tres pastillas de sacarina (no ambas).

No es necesario que todo esto hierva, tan solo que la leche se caliente un poco, se disuelva la stevia y la rama suelte su sabor.

En otro plato diferente, bate los 2 huevos, igual que si fueses a hacer una tortilla. Pon a calentar en una sartén de cocina, aceite de oliva y un poco de mantequilla (para que se ablande un poco). Si lo prefieres, puedes echar la mantequilla en un vaso y derretirla en el microondas durante unos segundos, tendrás el mismo efecto.

Volviendo al recipiente con leche y canela, saca la ramita de canela y mete las torrijas para que se queden esponjosas. Pásalas a continuación por el huevo igual que si las empanases y colócalas en la sartén dándole vueltas para que se doren poco a poco.

Sácalas con la espumadera y coloca las torrijas en un plato limpio. Finalmente, mientras están calientes, espolvoréalas con canela en polvo y edulcorante para glasear.

La primera de las recetas de postres para diabéticos está lista!

Recetas de postres para diabéticos: Buñuelos de viento

Otro de los dulces de Semana Santa más típicos son los buñuelos de viento, cuya mayor tradición se encuentra en la ciudad de Valencia. Los incluyo en las recetas de postres para diabéticos porque también son típicos de los meses de marzo-abril y están deliciosos. Ingredientes:

  • 200 gr de crema pastelera
  • 175 ml de agua
  • 3 huevos
  • 30 gr de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • Stevia o sacarina

Para elaborar los 200 gr de crema pastelera, en casa tengo un robot de cocina y en 10 minutos la tengo hecha.

Coge un cazo con agua y caliéntalo al fuego añadiendo la pizca de sal y los 30 gr de mantequilla. Cuando esté hirviendo y la mantequilla derretida del todo, agrega la harina y remueve constantemente hasta que veas que la masa se despega de las paredes del cazo de cocina.

A continuación, retira el cazo del fuego dejándolo enfriar un poco la masa. Asimismo, ve añadiendo uno a uno los huevos, mezclando bien todo cada vez que vas echándoselos.

Con la ayuda de una cuchara, coge una pequeña cantidad de masa y déjala caer sobre una sartén con aceite bien caliente. Consejo: no cojas mucha masa ya que los buñuelos aumentan mucho su tamaño. Ve dando la vuelta a los buñuelos mientras se fríen.

La segunda de nuestras recetas de postres para diabéticos está casi lista. Deposita los buñuelos en una fuente y espolvorea con la stevia mientras estén calientes, para que se pegue y se empapen mejor.

Aunque hacer la crema pastelera es opcional, si te has decidido a hacerla este es el momento. Haz un pequeño corte y rellena los buñuelos con la crema para darles un sabor exquisito.

Recetas de postres para diabéticos: Pestiños para diabéticos

¿Sabías que la primera referencia literaria a los pestiños se remonta al año 1528? Fue en la obra de Francisco Delicado, “La Lozana andaluza”. Típico de Andalucía y de otras zonas de España, aquí tienes la receta de pestiños para diabéticos:

  • 250 gr de harina de fuerza
  • ½ vaso de aceite de oliva
  • Ralladura de limón
  • 8 gramos de anís tostado
  • 8 gramos de sésamo
  • 4 cucharadas soperas de stevia
  • 3 cucharaditas de canela molida
  • ½ vaso de zumo de naranja

El primer paso de estos dulces de Semana Santa sin azúcar es dorar el anís y el sésamo en una sartén con un poco de aceite de oliva. ¿Sabes la cantidad de beneficios que tiene el sésamo? Échale un ojo y verás que empezará a aparecer mucho más en tus comidas.

A continuación, elabora con tus propias manos un volcán con la harina de fuerza y vierte el medio vaso de aceite de oliva en todo el centro. A este mismo centro, agrega el zumo de naranja, el anís y el sésamo para amasarlo todo bien con las manos. Deberás parar cuando todo sea una masa compacta.

Mientras extiendes la masa de los pestiños con la ayuda de un rodillo de cocina, calienta una olla con abundante aceite de oliva. Corta en porciones la masa con una cañita y dale la forma de los pestiños poco a poco y con paciencia.

Introduce poco a poco los pestiños en la olla para que se vayan friendo y pásalos unos minutos más tarde a un plato.

Finalmente, tendrás que rebozarlos con la stevia, la ralladura de limón y la canela a partes iguales para que cojan todo su sabor.

Las recetas de postres para diabéticos permiten a millones de personas afectadas por esta enfermedad disfrutar tanto o más que nosotros de los dulces, en este caso, de las recetas Semana Santa. ¿Conoces alguna más que se coma por estas fechas? ¿Qué otros postres sin azúcar has probado?

El secreto de la longevidad japonesa

Quizás, uno de los anhelos del Ser Humano ha sido siempre el de la vida eterna, el de la eterna juventud, estando en tal sentido la Historia llena de leyendas y personajes que ratifican dicho anhelo, como fuera el caso de Juan Ponce de León y su búsqueda de la “Fuente de la Juventud” en La Florida durante la época de la Conquista Española, o el del “Retrato de Dorian Gray” en la famosa novela de Óscar Wilde, un anhelo del que hoy día es ejemplo palmario la obsesión de la gente por tener un cuerpo escultural, por seguir las llamadas “dietas macrobióticas” y por vivir una vida “ligth” con la esperanza de prolongar la expectativa de vida más allá de los cien años, conformándose así una sociedad hedonista de culto al cuerpo.

En buena medida, en esa línea y objetivo, siempre se tomó como ejemplo el caso japonés, un caso sorprendente en el que, contra toda regla, la longevidad de la población superaba con creces la media del resto de la Humanidad. Efectivamente, Japón cuenta con más de 40.000 centenarios, siendo el país del Mundo con mayor expectativa de vida a la luz de estos datos, unos datos que han convertido al país del sol naciente en ejemplo de vida sana, de alimentación equilibrada y de una filosofía de vida que servían de modelo para asegurar una larga y saludable vida, estando ahí sus miles de ancianos centenarios como prueba palmaria de ello. El ph del agua, el comer mucho pepino, la poca carne y el mucho pescado eran argumentos que avalaban esa gran longevidad de los japoneses, aderezado todo ello con estudios científicos que nos indicaban lo equivocados que estábamos con nuestra dieta y lo beneficioso de adoptar el estilo de vida nipón.

Sin embargo, la verdad es que no hay nada nuevo bajo el sol y los milagros, como se dice, “a Lourdes”. Y es que se acaba de descubrir que el tan manido “secreto de la longevidad japonesa” está bastante lejos de lo que creíamos hasta ahora. Efectivamente, las autoridades japonesas comienzan a sospechar que esa longevidad nipona responde más a intereses económicos que a otros factores alimenticios o medioambientales, ya que se ha descubierto que más de 230.000 ancianos, supuestamente mayores de 100 años, están desaparecidos, sospechándose que llevan bastantes años muertos, hecho que, parece ser, se ha ocultado por sus familiares para seguir cobrando las correspondientes pensiones; incluso se cree que la mayoría de estos ancianos centenarios murieron durante la Segunda Guerra Mundial o bien emigraron a otros países donde se les perdió la pista. Estas sospechas de las autoridades japonesas han comenzado a surgir cuando se han descubierto los cadáveres de varios ancianos ya momificados en los domicilios de sus parientes, quienes lo mantenían en secreto, lo que ha provocado que las autoridades japonesas comiencen a investigar sobre estos hechos y otros sospechosos, lo que ha revelado que existen cientos de miles de ancianos centenarios respecto de los cuales no se tiene ninguna noticia.

Así las cosas, parece que el mito de la longevidad japonesa comienza a caer, algo que, sin embargo, ya comenzó a ponerse en duda en 2007, cuando se perdieron los expedientes de las contribuciones a las pensiones públicas de 50 millones de japoneses, lo cual provocó la dimisión del Gabinete del Primer Ministro japonés Shinzo Abe, ya que tal suceso demostró que los sistemas censales del país del sol naciente no eran del todo fiables. Sin embargo, las autoridades japonesas se han apresurado a manifestar que todas estas circunstancias apenas influyen en los datos publicados sobre la expectativa de vida de los japoneses, algo que, sin embargo, comenzaba a ponerse en duda a nivel internacional desde los hechos acaecidos en 2007.

En cualquier caso, no cabe duda de que un estilo de vida saludable es, la mayoría de las veces, garantía de una vida larga, o, al menos, de calidad, por lo que, a pesar del aparente fiasco sobre el mito de la longevidad japonesa, lo mejor es siempre prevenir que curar y ajustarse a unos hábitos de vida que no hace falta buscar al otro lado del Mundo, ya que, sencillamente, en nuestros abuelos tenemos el ejemplo de estilos de vida saludables. No obstante, como todo en esta vida, siempre conviene importar hábitos de vida saludables de otras culturas, como es el caso de la japonesa, sugerente y mágica, lo cual, sin duda, nos servirá para crecer como personas y ampliar nuestros horizontes vitales, algo muy recomendable con independencia de las expectativas de vida que queramos tener, ya que conocer y enriquecernos personalmente debe ser siempre nuestra meta principal, lo cual, sin duda, nos dará llevará a una vida plena con independencia de su duración.