| DIAGNÓSTICO
PREIMPLANTACIONAL
Este artículo
nos pareció interesante para informarles. Indica que existen
parejas en las que el riesgo de trasmisión de una anomalía
genética es tan elevado que su historial reproductivo incluye,
generalmente, el nacimiento de un primer hijo afecto y a continuación
una serie interminable de abortos espontáneos o provocados.
Típicamente se trata de parejas portadoras de una enfermedad
genética con herencia mendeliana y con riesgo de trasmisión
del 25 al 50% (entre las que se incluye la FQ.), o de parejas
en las que uno de los progenitores (ocasionalmente ambos) es portador
heterocigoto de una organización cromosómica estructural,
en cuyo caso el riesgo de la transmisión cromosomica puede
oscilar entre un 15 y un 90%. Para evitar el problema de estas
parejas es por lo que se han desarrollado las técnicas
de diagnóstico preimplantacional (DPI), el cual permite
la caracterización genética de los embriones previa
a su implantación en el útero materno.
El DPI implica, por cuestiones técnicas y legales, el sometimiento
de la pareja a técnicas de reproducción asistida
(fecundación in vitro ICSI), aunque no presenten problemas
de infertilidad asociados. Los embriones obtenidos se cultivan
in vitro durante 3 días hasta el estadio de 3-8 células,
momento en el cual se realiza una biopsia consistente en retirar
una o dos células (blastómeros) las cuales serán
analizadas genéticamente para deducir así las características
genéticas del embrión previamente a su transferencia.
En el caso de la FQ: el análisis genético se realiza
por amplificación específica de alelos mediante
la técnica de reacción en cadena de la polimerasa
(PCR), para determinar si el embrión es sano, portador
o afecto de la enfermedad. En la actualidad se dispone de la información
y los cebadores necesarios para detectar las variantes mas frecuentes
de la FQ entre la población. Los principales problemas
que presenta esta técnica son los derivados de la amplificación
específica de cantidades muy pequeñas de DNA, provenientes
de un par de células como máximo.
Una vez obtenido el diagnóstico, los embriones sanos son
transferidos.
El establecimiento
de un programa de DPI está ligado estrechamente con un
centro que se realice la FIV, el cual debe disponer de las técnicas
de manipulación embrionaria para la obtención de
biopsias. Por otro lado, dicho equipo debe estar en contacto con
un centro donde se puedan realizar técnicas de caracterización
genética de las biopsias que hemos mencionado (PCR) puestas
a punto para una coincidencia geográfica.
En 1996 había
descriptas mas de 400 parejas que habían optado por este
método diagnóstico, con una tasa global de embarazo
de alrededor del 25 %, lo que se traduce en 89 niños nacidos
sanos, 51 de estas parejas eran portadoras de FQ, de las cuales
habían nacido 9 niños sanos.
Se puede afirmar
que la detección preimplantacional de la FQ es ya una realidad,
también en nuestro país.
Este texto fue trascripto textualmente de una publicación
de la Unidad de Biología celular de la Universidad Autónoma
de Barcelona.
Fuente: J.A Dodge
& V.Boulyjenkov "Nuevas posibilidades para el control
de la población con Fibrosis Quística" - 1992 |