La fibrosis quística es una de las enfermedades
genéticas más frecuentes entre la raza blanca
y en la que las expectativas de vida han aumentado notablemente.
A esta mejoría han influido los tratamientos y el adecuado
control del enfermo. Además, los afectados buscan también
calidad de vida, y a ello contribuye la administración
de la antibioterapia en su domicilio, una opción que
cada vez demandan más pacientes.
La terapia antibiótica intravenosa domiciliaria
(Taivd) en exacerbaciones respiratorias de moderadas a graves
en enfermos de fibrosis quística (FQ) es una alternativa
al tratamiento hospitalario por la que cada vez se decantan
más afectados, especialmente pacientes adultos. "La
eficacia terapéutica es similar en las dos opciones,
pero la domiciliaria ofrece mayor calidad de vida al enfermo,
que puede proseguir con su actividad cotidiana", ha subrayado
Rosa María Girón, de la Unidad de Fibrosis Quística
del Servicio de Neumología del Hospital de La Princesa,
de Madrid.
La colonización por diversos patógenos
(Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus, Stenotrophomonas
maltophilia o Haemophilus influenzae, entre otros) es cada
vez más frecuente según progresa la enfermedad,
por lo que el tratamiento antibiótico es habitual, necesitando
su administración intravenosa cuando hay exacerbaciones
o en ciertas colonizaciones crónicas. "Esta situación
coincide cuando el enfermo es joven, y no quiere romper con
su vida familiar y sus tareas habituales, por lo que, casi,
demanda realizar el tratamiento intravenoso en su domicilio,
siempre bajo la supervisión de la unidad de FQ".
Esta opción beneficia no sólo al
paciente -mejora su calidad de vida y disminuye el riesgo de
contraer infecciones cruzadas con gérmenes nosocomiales-,
sino también al sistema sanitario, ya que los costes
se reducen extraordinariamente. De hecho, un estudio americano
estima un ahorro de hasta un millón de dólares
si se hiciesen tratamientos domiciliarios a sólo la
mitad de los pacientes con FQ admitidos durante un año
en un determinado hospital.
Consenso
Lo anterior llevó a la Fundación Sira Carrasco para la Ayuda
a la Fibrosis Quística a promover unos encuentros entre profesionales
para consensuar este tipo de tratamientos, apoyándose en los resultados
de unos cuestionarios que incluyeron a 1.230 enfermos pertenecientes a veinte
unidades de FQ de todo el país. El documento final, en cuya elaboración
ha participado Rosa Girón, se ha publicado en Archivos de Bronconeumología.
Entre las desventajas que plantea la Taivd destacan
que el tratamiento no es tan intensivo ni estandarizado como
en el hospital; menor posibilidad de una adecuada monitorización
y mayor estrés psicológico para el paciente y
la familia, sobre todo en enfermos pediátricos. Sin
embargo, "las ventajas superan los inconvenientes",
según Girón.
En cualquier caso, la opción del tratamiento
domiciliario "es voluntaria", ha subrayado, y en
función de las condiciones psicosociales del afectado. "Los
problemas psicosociales impiden la Taivd en el 60 por ciento
de los casos en que no es factible, seguidos de exacerbaciones
respiratorias graves, sepsis, insuficiencia respiratoria y
hemoptisis moderada/grave. También es motivo de exclusión
el incumplimiento del tratamiento general de la enfermedad".
El documento de consenso recoge que el equipo
de asistencia domiciliaria debe estar constituido por un médico
responsable, una enfermera especializada y un grupo cooperador
(servicio de farmacia, personal de atención primaria
y otros miembros de la unidad de FQ).
Instrucción
La primera vez que el paciente recibe el ciclo "precisa un ingreso hospitalario
corto, que puede ir de uno a cuatro días, según los casos, para
enseñarle la técnica y verificar que el tratamiento es bien tolerado.
En todos los casos, el catéter se coge en el hospital".
Según el consenso al que han llegado los
expertos, la vía periférica es la más
empleada por todos los grupos para la administración
de los antibióticos. En casos especiales, en los que
el acceso venosos sea difícil o en pacientes que reciban
ciclos antibióticos muy frecuente, primará la
vía central con acceso periférico.
Enfermera controladora
En el correcto desarrollo del tratamiento antibiótico intravenoso domiciliario
(Taivd) es crucial el papel de la enfermera, que enseña al paciente
a cuidar la vía, a diluir los antibióticos o que le soluciona
problemas que se le plantean, principalmente del acceso venoso, ha resaltado
la neumóloga Rosa Girón.
El éxito de esta modalidad terapéutica
depende de la información que reciba el enfermo, que
debe ser concisa y sencilla. Aunque algunas unidades emiten
la información de forma verbal, otras, como la del Hospital
de La Princesa, emiten folletos explicativos. "En el nuestro,
las autoras, Ana Martínez, María del Mar Bueno
y Teresa Sánchez, explican desde generalidades de la
enfermedad hasta los distintos sistemas que se emplean en la
terapia intravenosa".
La neumóloga ha insistido en la importancia
de la enfermera para garantizar el éxito de la Taivd,
y en que, para este fin, la Unidad de FQ de La Princesa cuenta
con el apoyo de una enfermera especializada, aportada por la
Fundación de Fibrosis Quística.
Fuente: DIARIO MÉDICO - 16 de enero de
2004 - Angeles Gómez.