“El que no sabe escoger un programa de vida y renunciar a algunas cosas para ser otras, está perdido”.
En la vida hay muchos momentos en los que hay que escoger esta frase de Ortega y Gasset la nos ayudará a reflexionar sobre su aplicación a nuestro colectivo de fibrosis quística.
Al ser esencialmente limitados, se impone necesariamente la elección. Es imposible serlo todo. En la vida continuamente uno tiene que elegir entre dos o varias posibilidades, y en la sabiduría de esta elección radica el acierto y la felicidad.
Sin renuncias, no hay programa de vida posible, y sin programa de vida, uno anda a la deriva y no puede llegar a ser nunca nadie. La renuncia, eso lo sabe muy bien todo el colectivo de fibrosis quística, es indispensable para lograr una correcta elección. Y la sabia elección es siempre el fruto maduro de la sabia renuncia.
Escoger y renunciar siempre van juntos. Es ley de vida.