EXTRACTOS PANCREATICOS (EP)
Del 85 al 90% de los pacientes, sufren una insuficiencia pancreática que justifica la prescripción de EP, que aportan enzimas destinadas a facilitar la digestión de los alimentos: grasas, proteínas y azúcares. Se trata de la lipasa, la tripsina y la amilasa. Gracias a estos extractos, la alimentación puede ser hipercalórica y rica en lípidos.
Los EP se presentan bajo la forma de cápsulas “gastro-protegidas”, es decir, que resisten a la acidez del estómago. Pueden ser micro tabletas (micro cápsulas de tamaño igual) o micro esferas (micro cápsulas de tamaño desigual).
Los EP se deben tomar al principio de las comidas. Para el niño muy pequeño, se pueden abrir las cápsulas y mezclarlas en una bebida o un alimento ácido (ej: zumo de manzana). Nunca se deben masticar.
La dosis recomendada para una alimentación habitual se expresa en cantidad de lipasa:
lactante: de 2.000 a 4.000 U. lipasa / 120 ml de leche (artificial o materna)
niño (< 5 años): 1.000 U/kg/comidas principales (comida o cena) (ej: 12.000 U para un niño de 12 kg, o sea una cápsula de 12.000 U.) y 500 U /kg / comidas secundarias (desayuno, meriendas)
niño mayor y adultos: no sobrepasar los 250.000 U / día, o sea 21 cápsulas de 12.000 U.
Estas dosis son a título informativo. A veces son insuficientes, y se pueden incrementar, bajo el consejo del médico. Se recomienda no sobrepasar las 6.000 U / kg / comida, y las 250.000 U /lipasa / día. El efecto de los EP puede a veces encontrarse favorecido mediante el aporte de unos medicamentos que disminuyen la acidez gástrica (bicarbonato, anti-H2). Hay que vigilar también que se tenga una buena hidratación.
Ingerir una dosis muy alta de EP puede ser conllevar a la formación de una oclusión intestinal. La automedicación es por lo tanto muy peligrosa.
La eficacia del tratamiento se aprecia en los elementos clínicos (disminución de las diarreas y de los dolores de tripa) y biológicos (cantidad de grasas en las heces medida durante 3 días consecutivos).